Escriben al WhatsApp del negocio, reciben la carta al instante y piden desde el móvil. El pedido suena en el panel hasta que alguien lo acepta. Sin nadie pegado al teléfono en plena faena.
En hora punta, alguien cogiendo llamadas y apuntando pedidos a mano, en lugar de atender a quien está delante.
Una para la carta, otra para el reparto, otra para cobrar. Contraseñas y paneles sueltos para un solo negocio.
Las plataformas saben quién compra, cada cuánto y qué pide. El negocio, no. La relación con el cliente no es suya.
Glovo y Uber traen clientes nuevos — eso está bien, son descubrimiento. El problema es depender solo de ellos y saturar al equipo cogiendo llamadas. Con un canal propio, los clientes piden directo y el negocio recupera el control.
Un mensaje de bienvenida —que dejamos configurado en el onboarding— les manda el enlace de la carta al instante. Nadie coge el teléfono.
La webapp del negocio, con su marca y su dominio. Sin descargas y sin comisiones. Pagan al recibir el pedido: efectivo o datáfono, como siempre.
El pedido entra en el panel y avisa. Al aceptarlo se imprime la comanda y el cliente recibe la confirmación por WhatsApp.

Punto de venta en una tablet: efectivo o tarjeta, tickets legales, mapa de mesas y cierre de caja. Compatible con VeriFactu. Rápido donde más importa, en hora punta.

Facturación del día, forma de cobro, canal, producto estrella y horas punta. Para saber qué funciona y decidir con datos, no a ojo.
Cobros en efectivo o tarjeta, tickets legales, arqueo e informe Z. Facturas con QR y huella encadenada, compatible con VeriFactu.
Los clientes piden desde el móvil con su carta, su marca y su dominio. Sin descargas. Sin comisiones. Sin intermediarios.
El cliente recibe su pedido por escrito y el estado en cada paso: recibido, confirmado y listo. Sin llamadas de «¿ya está?».
Zonas y mapa de mesas para el equipo, comandas por zona y tickets separados para cocina y barra. Como los grandes, sin el coste.
Facturación del día, forma de cobro, canal, productos estrella y horas punta. Los datos del negocio, claros y en tiempo real.
Que el cliente pida escribiendo, sin salir de la conversación. En construcción — hoy el enlace a la carta hace el trabajo.
QR en la mesa, el cliente pide y la comanda entra sola. Sobre las zonas y mesas que ya existen.
Programa de puntos integrado. Los clientes acumulan y vuelven. Sin tarjetas — solo su teléfono.
Un pack completo para cada necesidad. Nada a medias, nada de casillas sueltas.
La carta con su marca, para mostrar sin operar.
El negocio entero: cobros, gestión y pedidos sin comisiones.
Multi-local y casos especiales, a medida.
El software es suyo desde 15 €/mes. El equipo va aparte. La tablet, la impresora y, si el local no tiene internet, un router 4G con tarifa de datos — se consiguen al coste o se utiliza el propio. Funciona en el navegador: sin hardware propietario ni marcas atadas.
La misma plataforma se adapta a cualquier negocio local que necesite cobrar, gestionar y fidelizar.
Instalación, formación y soporte directo. Sin centralitas ni tickets que se pierden — atención real cuando hace falta.
Facturas con desglose de IVA por tipo, huella SHA-256 encadenada y QR. Preparado para VeriFactu. Su gestoría se lo agradecerá.
Quién pide, qué pide y cada cuánto vuelve: eso se queda en el negocio, no en una plataforma de reparto que se lo alquila.
Sin compromiso y sin presentaciones. Le enseñamos cómo funciona con su propia carta y, si encaja, lo montamos.